He comprobado cómo es más fácil perdonar y/o ser compasivo con una persona cuando amas profundamente una actividad como misión de tu vida, tanto o mucho más que a aquella persona. Por eso, cuando alguien no ha encontrado su misión de vida sintiendo pasión por ella, cualquier persona puede ser su todo y si le falla, se le derrumba su todo. Dichosa y bendita actividad que nunca te fallará si es tu misión y que además te mantiene construyendo aunque se derrumbe algo de al lado.
-Alejandro Ariza.